TL;DR: Un punto de partida sencillo es la regla de los 5 minutos: unos 5 minutos de ejercicio estructurado por cada mes de edad, una o dos veces al día, hasta que tu cachorro esté plenamente desarrollado. Uno de 4 meses hace unos 20 minutos por sesión. El juego libre y olfatear por encima de eso están bien, pero evita correr forzado, las caminatas largas y muchas escaleras mientras esas articulaciones en crecimiento siguen blandas.
Quien acaba de adoptar un cachorro hace dos preguntas opuestas casi a la vez: ¿estoy haciendo suficiente? y ¿estoy haciendo demasiado? Con los cachorros, pasarse es el mayor riesgo. Su cuerpo todavía se está formando, y las articulaciones tardan más en terminar de lo que sugiere su nivel de energía. Aquí tienes cómo dar con el equilibrio según la edad, sin privar a tu cachorro de la diversión y el aprendizaje que necesita.
¿Cuánto ejercicio necesita un cachorro al día?
La guía más compartida es la regla de los 5 minutos: unos 5 minutos de ejercicio estructurado por cada mes de edad, hasta dos veces al día. Estructurado significa paseos con correa o juegos pautados que tú controlas, no el deambular libre que el cachorro hace por su cuenta. Aplicando la regla:
- 2 meses: unos 10 minutos por sesión
- 3 meses: unos 15 minutos por sesión
- 4 meses: unos 20 minutos por sesión
- 6 meses: unos 30 minutos por sesión
Es una orientación, no una ley natural. Algunas razas e individuos necesitan algo más o algo menos, y a un cachorro cansado que quiere parar siempre hay que dejarlo. Piénsalo como un techo para los paseos formales, no como una meta que debas cumplir cada día. Para el panorama completo cuando tu perro ya sea adulto, consulta nuestra guía sobre cuánto ejercicio necesita realmente tu perro.
¿Por qué el exceso de ejercicio puede dañar a un cachorro?
Los huesos largos de un cachorro crecen desde zonas blandas llamadas placas de crecimiento, cerca de cada extremo. Estas placas siguen abiertas y vulnerables hasta los 12 a 18 meses aproximadamente, según el tamaño, y solo entonces se endurecen en hueso sólido. Hasta que eso pasa, el impacto fuerte repetido puede dañar las articulaciones mientras todavía se forman.
Las actividades que más preocupan a los veterinarios son las de alto impacto y repetitivas:
- Correr forzado, donde el cachorro debe seguir tu ritmo en vez del suyo
- Caminatas largas que van mucho más allá de lo que el cachorro elegiría
- Saltar desde sofás, camas o del coche
- Escaleras repetidas, sobre todo en razas pequeñas y perros de lomo largo
El patrón que hay que evitar es el impacto controlado y repetido durante mucho rato. Un cachorro que corre por el jardín a ráfagas y se deja caer a descansar se autorregula, lo cual es mucho más seguro que 5 km constantes a un ritmo que marcas tú.
¿Qué cuenta como buen ejercicio para un cachorro?
La mejor actividad para un cachorro es variada, de bajo impacto y guiada sobre todo por él. Cansa tanto la mente como el cuerpo, que a menudo es lo que de verdad calma a un perro joven.
- Juego libre en un espacio seguro, donde el cachorro empieza y para cuando quiere
- Paseos cortos con correa que sigan la regla de los 5 minutos
- Tiempo para olfatear, dejando que explore los olores a su ritmo
- Juegos de adiestramiento suaves como la llamada, el sienta y buscar la golosina
- Superficies blandas como la hierba en vez del asfalto duro cuando se pueda
Olfatear merece una mención especial. Un paseo lento y olfativo, en el que tu cachorro lee cada farola, cansa de la buena manera y es mucho más amable con las articulaciones que la distancia. El trabajo mental también cuenta como ejercicio.
¿Cómo sé si mi cachorro hace demasiado?
Los cachorros no siempre saben parar a tiempo, así que conviene estar atento a las señales de que te has pasado:
- Quedarse atrás o sentarse a mitad del paseo
- Rigidez o cojera, sobre todo la mañana siguiente a la actividad
- Resistencia a subir escaleras o saltar donde normalmente lo haría
- Desplomarse y costar despertarlo, más allá de las siestas normales
Un cachorro al que se le aumenta la actividad poco a poco se recupera rápido y se mantiene suelto y cómodo. Llevar la cuenta de cómo se mueve y descansa a lo largo de la semana hace más fáciles de detectar estos cambios, que es justo para lo que está pensado un rastreador de actividad como Rocket. Una mañana rígida tras un día intenso merece anotarse; un patrón de ello significa bajar el ritmo y, si sigue, una visita al veterinario.
¿Cuándo puede un cachorro empezar a correr o a dar paseos largos?
Es la duda más común de quienes quieren un compañero de carrera. La respuesta sincera es esperar. La mayoría de los veterinarios aconseja no empezar a correr de verdad hasta que las placas de crecimiento se cierren, hacia los 12 meses en razas pequeñas y los 18 meses o más en razas grandes y gigantes. Confirma el momento con tu veterinario, porque varía según la raza y el individuo.
Cuando tengas luz verde, aumenta poco a poco en vez de lanzarte a la distancia. Nuestro plan de 4 semanas para correr con tu perro es una forma segura de empezar, incluso con un perro joven adulto que nunca ha corrido.
En resumen
Con los cachorros, la contención es la bondad. Usa la regla de los 5 minutos por mes de edad como tu techo para los paseos estructurados, deja que el juego libre y el olfateo llenen el resto, y reduce al mínimo el correr forzado, las caminatas largas, los saltos y las escaleras hasta que se cierren las placas de crecimiento. Observa cómo se mueve y se recupera tu cachorro, apóyate en tu veterinario para los tiempos, y prepararás años de actividad sana y feliz. Para más sobre criar un perro activo, explora nuestras guías para perros.
