TL;DR: Primero una revisión veterinaria, espera a que tu perro esté del todo crecido (sobre los 12 a 18 meses) y luego sube poco a poco durante 4 semanas, desde paseos rápidos con trotes cortos hasta un 5K continuo. Usa arnés, corre sobre suelo fresco, lleva agua y deja que tu perro marque el ritmo.
Correr con tu perro es una de las mejores cosas que podéis hacer juntos. Quema energía, refuerza el vínculo y os mantiene en forma a los dos. Pero un perro no puede decirte cuándo le duele una articulación o cuándo se está sobrecalentando, así que la forma de empezar importa. Aquí tienes cómo hacerlo con seguridad.
¿Está mi perro listo para empezar a correr?
Antes del primer trote, repasa esta lista rápida:
- Edad. Espera a que se cierren las placas de crecimiento, normalmente entre los 12 y los 18 meses. Las razas pequeñas maduran antes y las grandes y gigantes más tarde (a veces hasta los 24 meses). Correr sobre articulaciones en crecimiento puede causar daños duraderos.
- Salud. Pide una revisión veterinaria, sobre todo si tu perro tiene sobrepeso, es mayor o tiene antecedentes de problemas articulares o respiratorios. Si no estás seguro de que tu perro esté en forma, nuestra guía sobre las señales de un perro sano es un buen punto de partida.
- Raza. Las razas de cara plana (braquicéfalas) como el Bulldog, el Carlino o el Bóxer tienen dificultades para enfriarse y deberían limitarse a paseos o trotes muy suaves y cortos. Las razas atléticas como el Labrador, el Vizsla o el Border Collie están hechas para correr.
- Forma física. Un perro que ya pasea a gusto 30 o 45 minutos tiene una base sobre la que construir. Si la actividad diaria es baja, camina más antes de correr.
¿Cuándo puede empezar a correr un cachorro?
Todavía no. Los cachorros necesitan movimiento, pero debe ser juego libre, paseos con olfateo y exploración suave, no carrera repetitiva sobre asfalto. La regla general para los paseos es de 5 minutos por mes de edad, hasta dos veces al día (así que un cachorro de 4 meses recibe unos 20 minutos). Guarda la carrera de verdad para cuando el veterinario confirme que las placas de crecimiento se han cerrado.
El plan de 4 semanas
Es un plan tipo couch-to-5K, adaptado a perros. Corre tres veces por semana con un día de descanso o paseo entre medias. Empieza cada sesión con un paseo de 5 minutos para calentar y termina con unos minutos de caminata para enfriar.
Semana 1, intervalos. Camina 5 minutos y luego alterna 1 minuto de trote suave con 2 minutos de paseo rápido. Repite durante unos 20 minutos en total.
Semana 2, más trote, menos paseo. Alterna 2 minutos de trote con 2 minutos de paseo, durante unos 25 minutos. Observa cómo se recupera al día siguiente.
Semana 3, esfuerzos más largos. Trota 5 minutos, camina 2 minutos y repite durante unos 30 minutos. A estas alturas tu perro debería encontrar un ritmo estable a tu lado.
Semana 4, carrera continua. Apunta a 20 o 30 minutos de trote seguido a un ritmo cómodo, lo que para la mayoría de perros son unos 3 a 5 km. Mantén las pausas de paseo si tu perro las necesita.
El progreso no es una línea recta. Si tu perro está rígido, reticente o más cansado el día después de correr, repite la semana anterior en vez de forzar. Medir los pasos y los minutos activos del día con un medidor de actividad para perros como Rocket hace que la recuperación se vea fácil: un bajón en el movimiento normal al día siguiente de correr es una señal clara para aflojar.
Seguridad de almohadillas y calor
El calor es el mayor riesgo para un perro que corre, porque se enfría jadeando, no sudando.
- La prueba de los 7 segundos. Apoya el dorso de la mano en el asfalto durante 7 segundos. Si no puedes mantenerla, quema para las almohadillas. El asfalto puede alcanzar los 50 °C en un día de 30 °C.
- Elige bien la hora. Corre a primera hora de la mañana o tras la puesta de sol cuando hace calor. Evita el mediodía.
- Lleva agua y ofrécela en cualquier carrera de más de 20 minutos.
- Conoce las señales de alarma. Jadeo intenso o frenético, babeo, lengua muy roja, quedarse atrás o intentar tumbarse significan parar, buscar sombra y refrescar a tu perro con agua. Para saber cuánto debería moverse tu perro en total, consulta nuestra guía sobre cuánto ejercicio necesita tu perro.
Equipo que ayuda
No necesitas mucho, pero unas pocas cosas marcan la diferencia:
- Un arnés en forma de Y, no un collar de cuello. Reparte la fuerza de los tirones por el pecho en lugar de la garganta.
- Una correa corta no extensible, o una correa de cintura de manos libres cuando tu perro corra de forma fiable a tu lado.
- Agua y un cuenco plegable para las carreras largas.
- Un medidor de actividad para ver el movimiento y la recuperación reales en lugar de adivinar.
En resumen
Empieza con una revisión veterinaria, espera a que tu perro esté crecido y sube poco a poco durante unas cuatro semanas. Corre sobre suelo fresco, lleva agua, vigila el sobrecalentamiento y deja que la energía y la recuperación de tu perro marquen el ritmo. Hazlo así y correr se convertirá en lo mejor del día de tu perro. Para más sobre mantener a tu perro en forma y sano, explora el resto de nuestras guías para perros.
