TL;DR: El microchip no localiza a tu perro. Es un chip de identificación pasivo, sin batería y sin GPS, que solo se lee con un lector apoyado entre los omóplatos. El localizador GPS es el aparato que te enseña dónde está tu perro ahora mismo. El chip devuelve a tu perro a casa cuando alguien lo encuentra. El GPS te ayuda a encontrarlo tú primero.
Seguramente sea la confusión más habitual entre quienes tenemos perro. Mucha gente cree que, como su perro está chipado, podría ver su ubicación si pasara lo peor. Un chip no funciona así, y la diferencia se nota justo el día en que la necesitas.
¿El microchip localiza a tu perro?
No. El microchip es un transpondedor RFID pasivo del tamaño de un grano de arroz, colocado bajo la piel entre los omóplatos. Tiene:
- Batería, ninguna. Se alimenta únicamente del campo de radio del lector, durante el segundo en que se lee.
- Conexión por satélite, ninguna. No puede ver satélites GPS ni comunicarse con ellos.
- Datos de ubicación, ninguno. Guarda un número. Eso es todo su contenido.
El alcance de lectura ronda los 2 a 15 centímetros. Alguien tiene que sujetar a tu perro y pasarle el lector por encima. No existe un microchip de identificación estándar que informe de dónde está tu perro.
Entonces, ¿para qué sirve el microchip?
Para vincular a tu perro contigo de forma permanente. El número del chip apunta a una ficha en un registro de animales con tu nombre y tu teléfono. Cuando un veterinario, una protectora o la policía leen a un perro encontrado, te llaman.
Eso tiene muchísimo valor y, además, en España y en la mayoría de la Unión Europea el chip es obligatorio por ley. No se cae, no se lo puede quitar nadie en un aparcamiento y dura toda la vida del animal. Es la mejor identificación permanente que existe.
Su límite es sencillo: es reactivo. Solo funciona después de que un desconocido haya cogido ya a tu perro y lo haya llevado ante alguien con un lector.
¿Qué hace entonces un localizador GPS?
Un GPS es un aparato activo en el collar, con su propia batería y conexión móvil. Responde a otra pregunta: ¿dónde está mi perro ahora mismo?
- Ubicación en directo sobre un mapa, que suele refrescarse cada pocos segundos mientras estás buscando.
- Avisos de escapada si tu perro sale de una zona segura, como el jardín o la finca.
- Un rastro que seguir en lugar de un barrio entero donde adivinar.
También tiene sus pegas. Hay que cargarlo, necesita cobertura y solo funciona mientras está puesto. Un collar se puede quedar enganchado en una zarza. Por eso mismo no sustituye al chip.
Microchip y GPS, uno al lado del otro
| Microchip | Localizador GPS | |
|---|---|---|
| Enseña la ubicación en directo | No | Sí |
| Hay que cargarlo | No | Sí |
| Funciona si se cae el collar | Sí | No |
| Dura toda la vida del perro | Sí | No |
| Ayuda en la primera hora | Casi nunca | Sí |
| Obligatorio por ley en muchos países | A menudo | No |
Al leer la tabla, la pregunta deja de ser "uno u otro". Fallan de maneras opuestas, y justo por eso se complementan tan bien.
¿Qué perros necesitan GPS además del chip?
Hay perros a los que les basta el chip. Otros no. Plantéate un GPS en serio si tu perro:
- Se ha escapado alguna vez por petardos, tormentas o tráfico
- Va suelto en montes, campos o zonas abiertas
- Es un perro de rastro o de vista, como un podenco, un beagle o un galgo, capaz de seguir un olor o una liebre durante un kilómetro sin mirar atrás
- Es joven y todavía estáis construyendo la llamada
- Es sordo, mayor o tiene deterioro cognitivo y puede alejarse desorientado
Si tu perro tiene una llamada sólida y nunca se separa de ti, con el chip y una chapa bien sujeta puede sobrar. Sé sincero sobre el perro que tienes hoy, no sobre el que estás educando. En nuestra guía sobre cómo evitar que tu perro se escape tratamos la parte de educación.
Dónde encaja Rocket
Rocket es un medidor de actividad con GPS para el collar, con su aplicación. En el día a día lo usarás para lo corriente: pasos, minutos activos, descanso y si esta semana se parece a la anterior. La parte de ubicación es la que esperas que siga siendo aburrida, hasta la tarde en que deja de serlo.
Lo vemos como quien corre ve su reloj. Lo llevas por los números de cada día y agradeces en silencio que esté ahí cuando algo se tuerce. Acompaña al chip, no lo sustituye. Puedes ver qué mide Rocket en la página de Run With Rocket y, si estás comparando tipos de aparato, nuestro artículo sobre rastreador GPS vs rastreador de actividad entra más a fondo.
Lo que casi todo el mundo olvida del chip
Si no haces nada más después de leer esto, haz esto: comprueba que tus datos del registro estén al día.
Las protectoras cuentan siempre la misma historia. Leen a un perro encontrado, sacan un número de chip perfecto, llaman al teléfono registrado y se topan con una línea dada de baja o con el dueño anterior. El chip cumplió su función y aun así no pasó nada.
Busca tu número de chip en la cartilla, o pide a tu veterinario que lea a tu perro, mira en qué registro autonómico consta la ficha y confirma el teléfono y la dirección. Son diez minutos y es la mejora de seguridad más barata que tienes a mano.
En resumen
El microchip es identificación permanente, no localización. El GPS es localización, no identificación. El chip devuelve a tu perro a casa cuando lo encuentra un desconocido. El GPS te ayuda a ser tú quien lo encuentre, en la primera hora, cuando la mayoría de los perros perdidos siguen cerca.
Si tu perro llega a escaparse, nuestra guía paso a paso sobre qué hacer si tu perro se pierde recorre las primeras 24 horas. Y si lo que te frena es la cuota mensual, mira qué localizadores para perros funcionan sin suscripción.
